Esta nueva sección de nuestra web nace como un espacio abierto para que los asociados de la APDV, periodistas y fotógrafos, puedan dar su visión de la actualidad deportiva en Valladolid en formato opinión o artículo. Un espacio de encuentro, de análisis, de crítica constructiva y de visión de nuestro deporte. Con la intención de dar dinamismo e interacción a esta nueva pestaña de la web y que tendrá continuidad en las redes sociales, con regularidad aparecerá un nuevo trabajo publicado de nuestros asociados y de forma rotatoria.
El guante está lanzado.
Espacio patrocinado por:
Campeones de España patrocinados por Caja Rural

DEPORTE DE ANDAR POR CASA

Mié, 09/03/2022 - 13:52
Arturo Alvarado
Arturo Alvarado

El carácter de Valladolid como ciudad del deporte se ha repetido tanto en las últimas décadas que ya es un lugar común. La expresión se pronuncia de corrido. La carga de certeza de la afirmación es evidente. No existen ciudades de 300.000 habitantes con tantos y tan destacados equipos de los principales deportes en toda España. Ni siquiera las de menos de un millón aguantan la comparación.

A este asidero para la satisfacción cabe añadir el excelente trabajo de cantera de prácticamente todos los clubes punteros; el gran número de instalaciones deportivas (se puede ir andando desde cualquier punto de la ciudad a un pabellón o una piscina); y la cantidad de eventos de carácter nacional que alberga Pucela, con la destacada intervención de un Ayuntamiento que mira para el deporte no sólo como potenciador de la salud y los buenos hábitos, sino también como palanca económica del comercio, los hoteles y la hostelería.

Con un panorama tan bonito como las praderas por las que correteaba Heidi, se corre el riesgo de caer en el ombliguismo. En la pirámide del deporte es fundamental trazar una base, pero para que la figura geométrica pueda ser así considerada es necesaria una cúspide.

Precisamente la gran carencia del deporte vallisoletano.

No existe una superélite en ningún deporte que pueda servir como gran banderín de enganche para la base y que ponga a Valladolid en el panorama internacional. Se asoma tímidamente un CPLV de hockey línea cuyo presupuesto multiplican por dos dígitos clubes europeos. Y los dos de rugby, dominadores hasta ahora en España pero invisibles en el concierto continental.

Las glorias internacionales de los equipos de balonmano, baloncesto y  fútbol suenan a la Edad Media. A batallita que contar a los chavales cuya memoria sólo alberga a un Real Valladolid ascensor, un Atlético de esparto muy lejos del terciopelo del BM Valladolid y un Real Valladolid de Baloncesto al que ni siquiera el cambio de nombre ha supuesto una inyección económica reseñable. Ve al extinto CB Valladolid y sus plantillas de ensueño como si hubiese pertenecido a la NBA, en lugar de la ACB.

El deporte de élite de la ciudad vive entre la mesocracia y la menesterosidad.

Es evidente que la élite se forja con dinero. Con mucho dinero. Y no están los tiempos como para gastar del erario público en componer plantillas campeonas. Pero tampoco se puede jugar la partida con cartas marcadas. Mientras clubes de otros lares cuentan con ayudas económicas de su autonomía, diputación o ayuntamiento (en bastantes casos de dos o las tres instituciones), aquí seguimos yendo a pedal.

Con la misma visión económica que lleva a organizar campeonatos de España, Europa o incluso Mundiales, hay que ver el deporte de élite como una de las mejores publicidades de una ciudad o región.

Lo entienden hasta en las ligas más profesionales del mundo. En Estados Unidos, paraíso de la iniciativa privada, las instituciones también invierten en los equipos de Ligas profesionales. Saben que ese dinero tiene un retorno.

Por supuesto que esto no quiere decir que el Ayuntamiento o la Junta deban hacerse cargo de los presupuestos de los clubes. Es necesario que los empresarios del entorno también crean que no existe una mejor inversión publicitaria. En Villarreal lo tienen muy claro. Aquí el mayor mecenas, y al pequeño nivel que su economía le permite, es la Caja Rural... de Zamora.

Por ahora la única SAD presente en el deporte vallisoletano no sólo no ha invertido en el club que compró, el Real Valladolid, sino que tampoco ha reinvertido todo lo que ha ganado con él.  Qué bien han interiorizado Ronaldo y sus compañeros de aventura en esta inversión lo de la sobriedad castellana.

Aspecto tangencial a ésta es la falta de grandes instalaciones que sirvan para organizar más eventos, además de los deportivos. El estadio Zorrilla está cada vez mejor por dentro, pero es una piltrafa por fuera. Y el pabellón Pisuerga está como para grabar algún episodio de Cuéntame, al lado de Arenas como el de Vitoria. Una ciudad más pequeña que Valladolid.

 

Está muy bien apostar por la cantidad, pero hay ocasiones en que es imprescindible hacerlo también por la calidad. Aunque sea para huir de la mediocridad.

Compartir
C / Barbecho 23 (Local)
47014 Valladolid
- Horario de la Asociación -
Lun a Vie, de 10:00h a 14:00h.